Alejandro Diaz | Luces y Sombras

Luces y sombras            

Alejandro Díaz

En la actualidad asistimos a una elevada subida de precios en suministros y artículos de primera necesidad, una realidad que sufrimos cada vez más y que viene de la mano de una inflación creciente.

En España cometemos grandes errores estructurales, no con el fin de mejorar el planeta, sino de limpiar nuestra conciencia. Ejemplo de ello es el mercadeo constante de la compra de derechos de emisiones de CO2, lo que demuestra que no estamos haciendo un esfuerzo real por reducir estas emisiones ni tampoco por ayudar a reducir el calentamiento global: tan solo pagamos a otros países para endosarles nuestros excesos de CO2 y así cumplir con los acuerdos internacionales.

En nuestro país estamos desmantelando y cerrando nuestras centrales nucleares en una falsa oda a un ecologismo mal entendido, mientras adquirimos energía de Francia, país que mantiene en producción nada menos que 59 centrales, y que ha anunciado la construcción de 9 centrales nuevas para asegurarse el abastecimiento energético, luchar contra el cambio climático y rebajar el coste de la energía eléctrica.

Esta forma de producir energía, que rechazamos por el sesgo cognitivo del recuerdo del desastre de Chernóbil​, es más barata y limpia que el resto, no produce CO2 y debe ser la alternativa hasta que no podamos producir energías renovables a gran escala con costes razonables. Es cierto que existe un problema con los desechos radioactivos, pero se pueden contener en tumbas de cemento durante largos periodos de manera segura y sin contaminación, cosa que no podemos decir del C02 del que se cree responsable del calentamiento global. Otros países como China lo tienen más claro: solo este año ha construido 13 nuevas centrales nucleares y tiene proyectadas 40 más, por no hablar de su reactor de torio de sal fundida que promete ser el Santo Grial energético. Todo ello tras grandes inversiones en investigación y desarrollo que aquí no se producen pero que podrían derivar en la solución a uno de los grandes problemas: el almacenamiento eléctrico a gran escala (posible solución con la tecnología del hidrógeno).

Importamos el 75% de nuestra energía, lo que supone un gasto de compra energética de 45.000 millones de euros anuales, haciéndonos energéticamente dependientes. No es comprensible que Islandia o Noruega alcancen el 75% o que la UE tenga un 60% de energía renovable y España no llegue al 20% con la potencialidad de producción que manejamos.

Es el deber de nuestros gobernantes fomentar el uso y explotación de placas fotovoltaicas en las viviendas, de manera que sean atractivas para el consumidor, ya que actualmente las compañías eléctricas compran el excedente de la producción proveniente de las placas solares a los particulares a 0.05 €/kWh de media lo que ellos venden a 0.20 €/kWh a otros particulares, siendo la misma energía y no es de recibo (nunca mejor dicho) el argumento de que las compañías deben mantener la red y sus infraestructuras, ya que nosotros en nuestras viviendas también debemos pagar nuestra instalación y su mantenimiento.

Algo que incrementa notoriamente el precio de la electricidad son las subastas energéticas, ya que se calcula según la oferta más elevada (otro punto importante a modificar), haciendo injusta la puja para los ciudadanos. A mi parecer es más coherente el coste ponderado según cada una de las ofertas, ajustándose de esta manera más a la realidad de los costes.

La subida del precio de la electricidad está siendo tan elevada que las industrias y comercios no pueden asumirla y la están repercutiendo en los consumidores, incrementando el precio de los productos y por tanto del IPC.  Desgraciadamente, nuestro bolsillo se resentirá de estas decisiones tan desafortunadas, ya que nuestros salarios no se verán incrementados en la misma medida que las subidas de los productos, lo que causará una pérdida del poder adquisitivo, devaluándose las pensiones y bajando el consumo, siendo al final una espiral económica negativa por malas decisiones de quienes nos gobiernan.

Alejandro Diaz Garcia-Longoria

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s